jueves, 13 de agosto de 2020

Raíces vivas

Tengo raíces salmantinas, 
y en mi ser 
se cumple el dicho: 
"borrachina y fina". 
 
Tengo raíces cordobesas, 
que me hacen tener 
los ojos como el 
búho que está  
posado en su melena. 
 

Córdoba me hace amar  
las flores, el olor a paz y 
el flamenco que corre 
por las venas  
de los cantaores 
de la mar. 
 

Salamanca me hace sentir, 
que estoy en la mismísima  
Florencia, 
degustando el mejor jamón 
que se ha posado 
en mi paladar. 
 

Son ciudades con encanto, 
en las que puedes perderte 
para volver a encontrar 
tu alma floreciendo 
en el mismísimo cnidario. 
 

He sentido que mi ser despegaba 
como el águila que sobrevuela 
su mirada 
a diario. 
 

No me olvido de mi querida Madrid,  
lecho de mi florecimiento, 
fuente por la que brotan 
millones de estrellas, 
cuando observas  
el cielo abierto.