sábado, 29 de marzo de 2025

Reflexionando... «¿Por qué la muerte es un espacio tenebroso?»

Viendo el programa de Jesús Calleja cuando estaba hablando con Sandra Barneda, recordé un espacio de mi vida, en el que entendí que la muerte es solo un paso y que «nadie muere si no es olvidado». 

Cuando la vida arranca la existencia de un familiar que no le toca trascender por edad, es la sensación más cruel que puede vivir un ser humano.

Se siente como la extracción de cada vena del cuerpo y aún sigue corriendo la sangre. No hay consuelo en ese momento preciso. En el instante de conocer su pérdida.

El tiempo hace que el dolor se asiente y se recuerda al ángel cerca de ti, sonriendo y ofreciendo acontecimientos para seguir vibrando en el presente.

Es una luz más que brilla en el firmamento y que nos acompaña como siempre de la mano, con abrazos y palabras sabias.

Tú, mi luna, me enseñaste el sentido de la muerte, siendo una adolescente en plena efervescencia.

Me remito al texto «Partida a quemarropa» de #metamorfoseándome

PD: Texto escrito tumbada en mi cama tras despertarme a las 5:37. Tenía un ojo cerrado y otro abierto, sabiendo que desde ayer quería escribir sobre esto. El cerebro es sabio.

Jessica Delgado Pulgarín 


miércoles, 26 de marzo de 2025

REFLEXIONANDO SOBRE MÍ...

Experiencias con 33 años y enseñanzas de Cristina Sanz García @luriapsicologia, una bella mujer que me he encontrado hace unos meses en el camino 


Hace unos días no voy a decir dónde ni cómo ni cuándo ni quién sentí que quería arrancar una mala hierba que me estaba quemando por dentro de tal manera que en mi mirada se tuvo que notar mi carácter Delgado y Pulgarín también.


¿Qué hice yo como Jessica persona no prevaleciendo mi ego artístico?


Mi ego de artista jamás prevalece. Lo mantengo a raya… Ahí abajo, diciéndome: «esta es un carrera de fondo. No te creas la mejor ni la peor, porque no lo eres. Sigue escribiendo cada día desde la humildad como si nadie te fuera a leer».


La humildad me la han enseñado mis padres, en primera instancia y en segunda instancia toda mi familia. Todos. Todos. Todos. Aún los que no he llegado a conocer en vida y me han hablado de ellos. Todos. Todos. Todos.


Después de esta aclaración, fui funcional, amable y respondí desde el amor y con amor. 


Una característica que me hierve la sangre es la prepotencia. No soporto a las personas prepotentes, pero estoy aprendiendo a sentir compasión por ellas y a preguntarme y a responderme: «¿qué habrá vivido para ser así? No la juzgues, Jessi, me repito a mí misma».


Por esta razón, si alguna vez has sentido que te he mirado mal, te he dado una mala contestación o algún texto que no has llegado a entender o simplemente he pasado de ti es muy probablemente, porque te he considerado prepotente y eso sube mi cortisol. Y es lo que ahora mismo no necesito. 


Necesito amor y relacionarme con personas que suben mi oxitocina, aunque no pienso cortar las malas hierbas. Debo ser funcional, pues considero mi carrera como una ayuda hacia los demás. Escribir y publicar obras es ayudar a los demás. Y a nadie se le puede negar la mano. Ni al sicario que ha matado a doscientas personas.


Gracias por leerme, familia.


Cristina, públicamente hoy escribo hacia tu persona gracias por dar luz a esta escritora y, sobre todo, mujer que romantiza cada situación. Eres grande.


Jessica Delgado Pulgarín 

martes, 25 de marzo de 2025

Análisis literario de «Impostora» de Andrea Mateos

Me cuesta analizar «Impostora» por la evolución literaria que la autora ha tenido desde «Germinativa», su cuarta y penúltima obra. Imagínense desde «Mis otras primeras veces», su primera obra. Estoy intentando ser objetiva y no romantizar el análisis literario. 


Es un ensayo que desprovee de tinte peyorativo la palabra «impostora». Todas las escritoras nos hemos sentido así alguna vez, sobre todo, al principio y cuando miramos nuestros primeros libros. Yo leo «Metamorfoseándome» y siento ternura, pero sí que me veo alejada de la última parte de «Nueva York y yo»… He terminado de asumir que «siempre le admiraré. Me resulta imposible no hacerlo».


Es un ensayo que nace desde la raíz hasta el desarrollo de los pétalos y en ese devenir se hallan caídas, tropiezos, procesos creativos y sentir que la escritura es colectiva, pues sin nuestras lecturas no podemos avanzar.


Esto, como he comentado a Andrea @prepyus, me ha resultado de quitarme el sombrero y se trata de mencionar a numerosas autoras y confeccionar oraciones con las que cualquier escritora se puede sentir identificada.


«Disfrutar del proceso de escribir de manera lenta y no estar pensando en la publicación». Ese es el oficio de las escritoras.


Existe una metáfora que me ha enseñado una persona muy especial para mí: dentro de un jardín hay robles, matojos, orquídeas, cactus y malas hierbas e incluso las malas hierbas sirven para escribir… En esta última oración hallamos una cita de Borges. 


Me resulta complicado rebatir a la autora, aunque me encanta hacerlo desde el máximo respeto posible con mis compañeras/os, pues me he sentido identificada en muchas partes y está tan trabajado y bien escrito, que no puedo decir: «Andrea…».


Gracias por escribir este ensayo.


Jessica Delgado Pulgarín 

domingo, 23 de marzo de 2025

Y HABITE EN LA CAJA MI CUERPO

El hermetismo se ha anidado
en mis entrañas durante
un tiempo.

Mi vocabulario se ha encerrado 
en una cáscara para no descubrir
a mis musas literarias.

Durante un tiempo pensaba
no ser descubierta y desprovista
de mi vestido verde enredado 
en mi valioso cuerpo.

Una década ha bastado 
para saber que el tiempo
se apodera de las historias 
contadas a través de unos versos.

Y que aún mis palabras
si el universo desea
serán descifradas 
cuando yo muera.

Y habite en la caja mi cuerpo.
Y habiten en tu alma mis letras
escritas en un pañuelo con besos.

Jessica Delgado Pulgarín 

viernes, 21 de marzo de 2025

FELIZ DÍA MUNDIAL DE LA POESÍA

Hoy es un día de celebración para mí, puesto que la poesía brota de mis entrañas disparada como el veneno de un alacrán. 


Solo necesito musas de inspiración, que normalmente son personas en poesía. Hay ciudades también. «La Ciudad Erótica» —Es Málaga para mí— como proclamé en el @ateneodemalaga sin vergüenza alguna. Lo di absolutamente todo. Creo que fue la presentación de mi primer libro, donde me desnudé en alma casi por completo. 


Allí estuve acompañada por dos grandes escritores @jesusbaenac y #rosaromojaro. Artistas que llevo en el corazón y recuerdo con cariño. Sus obras son de obligada lectura. La contemporaneidad luciría diferente sin ambos.


Solo me faltó decir el nombre de #elmineraldeescarcha, leyendo #metamorfoseándome queda muy claro de quién se trata. Yo no haré spoiler de mi propio libro… La piedra… ¿Qué tendrá la piedra entre sus manos? Hola piedrecita […].


Es mi primer poemario y lo llevo tatuado en el alma. Quizás, ahora siento lejanía, pero la mayoría de sus versos aún resuenan en mí, y con este poema pienso: «¡Jessi, ya no eres así!». Esto me sucede con el texto «Nueva York y yo», sobre todo, la última parte ya no resuena con mi yo actual. Forma parte del pasado que guardo en mi memoria. 


«Córdoba llora por ti, abuelo» es un poema elegíaco que cada vez que lo recito: vibro de tal manera que me olvido de quién soy.


De «La Malagueta» está todo dicho. Es uno de los poemas más cortos que he escrito y cuando lo recito siento lo mismo que el momento de la escritura, que poco recuerdo. En verdad, comenzó siendo un texto intitulado.


No me olvido de #percepcionesenlaoscuridad o #pelo, pero esta obra no es poética. 


Es un libro híbrido de géneros con aforismos y microcuentos, que tal vez leas en una noche de invierno o rías a carcajadas como yo hago en multitud de ocasiones. Es «una radiografía de mi alma», donde aprendí que escribir desde el dolor es la mejor manera para ensalzar un texto. «Es una obra muy luminosa, en la que el platonismo sube de nivel durante el camino del libro». 


En definitiva, soy poeta, fundamentalmente. No obstante y por obras publicadas, soy cuentista y aforista. Soy narradora y cómo me des cuerda no paro de hablar, aún siendo silenciosa. Soy un tanto ecléctica.


El silencio vive en mí. Y el amor aún sigue siendo el ancla por el que escribo en mi vida.


Jessica Delgado Pulgarín 

jueves, 20 de marzo de 2025

Reflexionando... ¿Por qué estudié Filología Hispánica y por qué no me rendí hasta que vi el título en mis manos?

Recuerdo que cuando elegí la carrera que iba a estudiar apenas tenía 20 años y sinceramente estaba más perdida que un burro en un asadero.

Yo quería estudiar educación infantil, puesto que los niños me han llenado el alma desde que tengo uso de razón. No obstante, decidí también poner en la lista el grado en español: lengua y literatura, ya que la literatura —valga la redundancia— se me había dado bien en mi formación académica. 

Ahora sé que Francisco, mi abuelo cordobés, estaba mirando por la ventana del cielo para indicarme el camino. Soy Filóloga Hispánica, principalmente, por mi familia materna. 

Cuando iba a casa de mis abuelos, veía la obra de Lope de Vega «Fuenteovejuna» y pasaba sus páginas con tal admiración que sabía en el fondo, siendo apenas una niña de ocho o nueve años, que esa obra era importante. Lope es mi escritor favorito. Siempre lo será… Sus obras me hacen vibrar, sobre todo, su teatro y sus sonetos.

Si seguí en filología y no me rendí a pesar de saber por activa y por pasiva que la mayoría se dedican a la investigación o a la docencia, es simplemente porque hasta las asignaturas históricas me llamaban la atención de alguna manera u otra. La evolución de las palabras desde el latín al castellano… 

Ahora, sí lo valoro aún más y me parece maravilloso. A pesar de que cuando estudiaba esas materias eran unas lentejas caducadas para mí… Casi me dormía con esas lecciones… Eran tan soporíferas como escuchar una nana en invierno y con un pijama de franela.

La Yod era mi amiga del alma y yo no sabía si esconderme o seguir estudiando con la sábana puesta en la puerta del salón de mi casa. 

Mi producción escrita aumentó durante este tiempo. Y me deslumbró la literatura de Federico y su magnetismo como persona. Sin embargo, ingerí «La Araucana» y «La Historia de los Incas» y fue una indigestión pronosticada. Los sacrificios que hacían los Incas al dios Sol… Hace años que leí esa obra y aún percibo esas sensaciones de: «¿en serio que acabo de leer esto?».

Actualmente, siento que la literatura hispanoamericana me deslumbra con Gabo, Jorge Isaacs y Pablo, entre otros y menos mal que tuve la suerte de apreciarlo en la carrera.

Mi elección fue una coincidencia que ya estaba en mi destino y de la que jamás me arrepentiré. Forma parte de mi ADN.

Al igual que mi pasión por los Siglos de Oro forma parte de mi ADN, reitero. Por eso, no me rendí. A pesar de todo, la literatura vive en mí. «Puta vieja» pervive en mí: «La Celestina», obra sencillamente magnánima… Mi obra favorita por muchas razones que los lectores de la obra entenderán.


Jessica Delgado Pulgarín 





sábado, 15 de marzo de 2025

REFLEXIONANDO... Leer, escribir y reescribir

Ya he asumido que soy escritora y, fundamentalmente, soy poeta. Todos los días escribo incluyendo algún género literario, aunque sean cuatro líneas y después sean borradas para volver a empezar otra vez. Día tras día y oye no me canso… Sí, definitivamente, es mi oficio además de filóloga y los añadidos profesora, detective, psicóloga de adolescentes y educadora.

Asimismo, leo cada vez más, sobre todo, poesía y ensayos sobre psicología. Actualmente, me ha dado por leer sobre el funcionamiento del cerebro y la conexión con el bien llamado «segundo cerebro». Y vuelvo a leer, subrayo, dibujo y anoto los significados de algunas palabras en los márgenes —desconozco todas las palabras del castellano, aunque sea filóloga—. 

Y lo que más suelo valorar de una obra es haber buscado palabras en el diccionario. Esto para mí quiere decir que se trata de un diamante.

A pesar de todo esto, me sigo sorprendiendo cuando veo al público callado o llorando tras haber leído uno de mis textos. Y entonces se trata de que mi sensibilidad es mi verdadero don. Sin ello, no podría escribir poesía. 

Estoy sintiendo, como decía Borges, que incluso los acontecimientos más putrefactos sirven para ser diseñados como un texto.

En ocasiones, no sé cómo se producen las palabras en mí y salen despavoridas. Luego, leo y a veces reescribo. La preceptiva no es mi amiga. Solo he escrito dos sonetos. Sí, solo dos y están presentes en mi primera obra sin seguir los versos canónicos. La métrica se queda en mis clases. 

Aún así, me sigo sorprendiendo… Me sorprende saber que mis palabras han sido un refugio para una sola persona.

Por eso, me emociono cuando alguien habla de mis obras, sobre todo, de la segunda #pelo, porque se ve mi esencia por todos los recovecos.

En cuanto a la primera #metamorfoseándome, siento una ternura y un amor brutal, ya que sé que ahí, ahí se hallan nombres que están en mi corazón: «El Equipo Plus». Y todavía sigo vibrando cuando recito «La Malagueta»… Hasta me lo sé de memoria… No, no tengo remedio. 

Sé que desde «El Mirador de San Nicolás» ha habido camino. Reconozco, poniéndome en perspectiva y desde mi papelito guardado en mi habitación —titulitis—, que el asunto artístico se ha transformado aún más.

Sí, soy poeta y no lo he podido desterrar.

Jessica Delgado Pulgarín 





miércoles, 12 de marzo de 2025

Presentación de impostora

Andrea Mateos es para mí una de las poetas y escritoras madrileñas que más me emocionan. Sin ninguna duda, Andrea me inspira a seguir escribiendo como una balsa tranquila que llegará a su cauce en el momento preciso.

Y es preciso decir que la presentación de #impostora fue tan especial y sentí una electricidad inmensa, porque ver una mujer que admiro y que me ha visto desde el inicio de mi carrera literaria como escritora publicada subida en un gran escenario es muy emotivo. Su editora lo bordó también.

Decir que solo llevo leídas unas pocas páginas de impostora y ya sé que voy a llorar al leer la obra, ya que su forma de escribir me lleva en muchas ocasiones a sentirme identificada. Y, además, es absorbente, ligera, con la naturaleza siempre a la vista, arropa. Su literatura es, desde mi percepción, para leerla con una mantita y una taza de té o café y disfrutar con el aroma del ambiente con un incienso de vainilla o de un olor afrutado.

Me alegra muchísimo lo lejos que va a llegar impostora y lo que ya está llegando, puesto que Andrea es una escritora que se lo merece. Ella es humilde desde su inmensidad y además es una estupenda mujer que crea lazos de amistad con diferentes personas como una buena celestina.

«El techo no existe para ti». Continúa, hermosa flor.


Jessica Delgado Pulgarín 

viernes, 7 de marzo de 2025

Reflexionando... ¿Qué es meditar para mí?

Llevo meditando casi un año de manera intermitente. Desde agosto medito todos los días y mi forma de meditar se ha ido transformando como una arcilla que se moldea con el paso del tiempo.

El ser humano debe encontrar su forma, pero también debe entender que se trata de la vida. Cuantas más experiencias vividas, más formas diferentes se presentarán en el sino.

Meditar es respirar conscientemente, sabiendo que el control de la respiración lleva a la estabilización del pulso y de las sensaciones físicas y mentales.

No hace falta ser creyente para meditar, pero si lo eres muchas veces acabarás orando en tu habitación y solo como lo dijo Jesús de Nazaret.

Meditar es una expansión de amor y de autocompasión. Es conocer una parte de ti, que parece hallarse solo después de la muerte, pero también está presente en la vida. Se trata del alma, de cómo el ser humano se habla a sí mismo y manifiesta sus sueños futuros con total convicción.

Hoy tengo claro que después de manifestar un sueño hay que actuar, porque no se vive del aire y de creer si el ser humano no se decide.

Decidir… Esa palabra es la vida plasmada en hechos. Todos los días decidimos y la meditación ayuda a saber dónde se debe poner el foco: hacer lo que de verdad queremos. Actuar como nuestro alma nos ha dictado. Esta última frase es profunda, porque el alma dirige con instinto al humano en muchas ocasiones. Y, a veces, es difícil captar ese instinto que conduce al humano a la paz. 

Meditar es, en definitiva, flotar en el aire de la habitación, representando el amor más puro que se siente en este planeta.

Jessica Delgado Pulgarín