permanecen verdes,
cuando se acerca
la mañana con
un duende.
Los verdes labios
sufren como
el llanto de un bebé recién nacido.
Labios enajenados
por el deseo prohibido
del amor escondido
en un parque a la luz de la luna llena.
La luna llena
será testigo de dos superficies
mezcladas entre
el alma de dos ranas ebrias.
¡Ay rana loca!
¡Ay amor desbocado
en una noche
de verano!
¡Ay secreto de la luna llena!
Si la luna hablase,
no sería tan brillante y azulada.
¿Por qué el rojo es verde y el verde es rojo?
La salida del scape room
se ilumina
para dar paso a la
conexión «verdirojiza»
en una noche de verano.
[El poema es una tertulia poética].
Jessica Delgado