domingo, 23 de febrero de 2025

REFLEXIONANDO... No soy consciente de...

Lo que he vivido desde que me subí por primera vez a un escenario. Hace casi cuatro años y aún sigo poniéndome nerviosa antes de posar mis pies en las tablas.

Y aún sigo como Windows, procesando todo lo que he vivido en estos años y analizando en qué puedo mejorar en todos los aspectos, pero sin flagelarme tanto. Algunas veces veo fotografías y me siento extranjera de mí como si esa mujer que sonríe tanto no fuese yo. Y, sin duda, lo soy. 

He crecido soñando con subirme a escenarios… No sabía de qué manera, porque me gustan todas las artes, pero sabía que ese era mi lugar, mi hogar seguro. 

Como sabéis los lectores de #percepcionesenlaoscuridad o #pelo, bailar se me da mal, pintar también y cantar ya ni te cuento. Pienso que soy soprano a veces, pero no. Soy Jess, haciendo del folklore mi abrigo y del nervio vago mi aliado. 

Escribo todos los días, aunque sean cuatro líneas y después decido guárdalo o no. Jamás he abandonado este arte… Pico y pala. Día tras día. Por eso, es mi arte. Aunque digan aramea embrutecida, yo sigo escribiendo. Y seguiré hasta el día en que muera. 

Escribir me ha salvado la vida. La poesía me ha salvado la vida. Me siento yo en este género y tal vez, bueno no, casi siempre he desnudado mi alma a pesar de todo. No puedo escribir sin desgarrarme y volver a construirme. Volver al hogar… Y volveré a ese sitio donde nací: al escenario.

Cuando me subo a las tablas, tiemblan hasta las paredes del lugar. Hay testigos. Hablad o callad para siempre.

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PD: la ironía no me abandona como Rexona. Bueno, yo uso la piedra de alumbre. Es infalible y elimina el olor de las axilas. Señores y señoras del metro, recuerden: échense piedra de alumbre.
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Jessica Delgado Pulgarín 

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#reflexionesdedomingo #escritoresdeinstagram #embrutecida #ironica #soñadora #energy #escenario #tablas #folklore #jessicadelgadopulgarin_

jueves, 13 de febrero de 2025

REFLEXIONANDO... Mi corazón está creciendo

 ¿Será cierto que mi corazón está creciendo hacia el horizonte de la mar?


Ha llegado la hora de enterrar esa rabia tan Romero debido a la prepotencia, la envidia y la falsedad del personal, que se trata, sin duda, de lo que menos soporto y esto está marcado desde mi infancia.

Ha llegado la hora de comunicar desde el principio, desde el más mínimo gesto, desde la más mínima palabra, que yo no comulgo con ciertas conductas.

Ha llegado la hora de que mi corazón se ensanche hacia el horizonte de la mar sin sostener: «Tú has hablado mal de #pelo». Porque, sí, lo sé, lo que es evidente y lo que es invisible y ya no me apetece satirizar la ignorancia. Sí, es ignorante aquel que critica y no ha leído. Lee y, después critica. Yo, como escritora, me expongo a la crítica, pero no a los ignorantes. Ya de ellos simplemente me alejo y no escribo nada… Solo reflexiono y pienso en mi madre, en mi abuela, en mi hermana, en mis tías, en ellas y en qué harían y reflexiono, asumo y sigo caminando. 

He aprendido a amar a mis hijos literarios, porque en ambos estoy yo, Jessi, una chica sencilla que le gusta el vino, el café y el jamón ibérico, el bueno, el que huele a pata negra. No me gusta cocinar y me encanta bailar o cantar mientras limpio. Soy una mujer libre que dice lo que piensa a pesar del escenario donde se encuentre. A veces me dejo tanto llevar que el guión, si lo llevo, no lo leo… Dejo que mi voz fluya y como una madre mira a su hijo, así defino mi obra. No suelo ser técnica ni cuando hablo con otros filólogos ni doctores. Me guío más por la emoción…

Soy tierna, pero a la vez muestro esa garra que adormece a los leones. Soy romántica, tal vez demasiado para los tiempos que corren… Sueño despierta en multitud de ocasiones y luego regaño a mis alumnos cuando se quedan empanados… 

Soy una mujer en plena contradicción que yo misma a veces no sé ni quién soy, ni qué quiero, ni dónde voy. Muchas veces me flagelo, diciéndome que soy una rabiosa que explota como las bombas, aunque estoy aprendiendo a abrazarme, sin más, sobre todo, cuando medito. Meditar me ha salvado la vida, alargando mis telómeros.

Solo sé que escribir me ha sanado. Y escribiré hasta el último día que esté aquí. 

He vivido la muerte tan de cerca y en tantas ocasiones que ya es sentida por mí como celebración y un signo de recordar al ser querido.

Eso no quiere decir que sea una insensible. Es más, creo que soy PAS… Y, ¿qué más da? Si fuese menos sensible, jamás… Jamás podría escribir poesía. Me estoy ablandando, pero no voy a dejar de satirizar… Eso lo llevo en las venas. Andalucía vive en mí y yo en ella. ¡Viva Andalucía y vivan los poetas andaluces, sin duda, son los mejores! Pese a quien le pese. Es lo que hay y es lo que siento. ¡Ay, Federico, cuánto te quiero!

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Si os ha gustado la reflexión, comentad o compartid 🖤💫💚. 

Os leo con atención.

Jessica Delgado Pulgarín 

martes, 4 de febrero de 2025

ÉL

Las garras del abismo acarician
el pistilo en el amanecer y su 
llama encendida se posa
sobre la simiente 
enajenada.

¡Quién 
fuera plata u oro
para percibir ese duro
estaño en el dedo sediento 
de su jarra de bronce con pelos 
de escarcha y de brasas en la noche!

Jessica Delgado Pulgarín