sábado, 23 de octubre de 2021

A UN SEGUNDO DE TI

La voz desgarrada 
de una niña que no sabe
llorar detrás de una ventana,
viendo que la violencia
transita por el coche de fuego.

Esa voz no puede 
derramar agua
ni vida ni ilusión,
porque en ese automóvil
está la acuarela de color verde,
–quien le dio la mano el día cero–.

Ese sonido hiriente
de ver las llamas trotando
por un ser querido,
acudiendo a la vida
después de la oscuridad.

Muerte es el aullido
del gato, cuando necesita
a su presa. 
Tú estás sola y las estrellas
te miran en la noche,
dándote el consuelo
de que ellos ya están allí.

¿Existe vida después de la muerte?
¿Desde allí lloráis conmigo?

Casi todo está en cuestión en este camino. Lo único que sucederá es que algún día el sol se apagará y el Big Bang será una anécdota. Y las mariposas serán una pizca de mí con toques de sal. Y es que yo soy aquel insecto verde, que muere si no existe la brisa a un segundo de ti en mis mejillas.

Jessica Delgado


domingo, 10 de octubre de 2021

SAMURÁI

Las espadas se encuentran en sus ojos
a la espera de la próxima dama, que
observe su pelo recogido al estilo Buda.

Y no sólo su pelo, sino también su voz,
su porte y su caricia diabólica al viento.

No sé que tienen los habitantes 
de La Ciudad Erótica
dibujada por samuráis,
algún ángel blanco
y ángeles caídos, 
mas es necesario versar aquello
que inspira sólo con un café en el estómago.

Raíces crecen por el pelo 
de la radio que recorrió 
media España para
vivir de una pluma
con pinta de asesina.

Inspira hondo y fuerte 
para soportar la llama que saldrá
de mi boca si te veo en la capital.

Jessica Delgado



viernes, 1 de octubre de 2021

Aunque vuele tarde

Dejaste una huella calcada en 
mi mejilla derecha, siendo consciente de 
que ibas a quemar una parte de mí.

Quemaste una parte de mi ala izquierda
como un terremoto cuyo hipocentro 
está a punto de explotar en diversos 
piroclastos.

Llegaste para derrumbar mis pensamientos, jugar al parchís e irte con mensajes leídos;
denotando aquella madurez,
que carece en su alma.

Ojalá algún día no vuelvas a volar
en un lugar cercano al centro de España,
porque el vuelo a través de
alturas indecentes
no es apto para extraterrestres.

Todo sucede por una consecuención de hechos que han de ocurrir, pero
¿de qué sirve relacionarse con un extraterrestre?

Ojalá pronto, aunque vuele tarde.

Jessica Delgado