Dejaste una huella calcada en
mi mejilla derecha, siendo consciente de
que ibas a quemar una parte de mí.
Quemaste una parte de mi ala izquierda
como un terremoto cuyo hipocentro
está a punto de explotar en diversos
piroclastos.
Llegaste para derrumbar mis pensamientos, jugar al parchís e irte con mensajes leídos;
denotando aquella madurez,
que carece en su alma.
Ojalá algún día no vuelvas a volar
en un lugar cercano al centro de España,
porque el vuelo a través de
alturas indecentes
no es apto para extraterrestres.
Todo sucede por una consecuención de hechos que han de ocurrir, pero
¿de qué sirve relacionarse con un extraterrestre?
Ojalá pronto, aunque vuele tarde.
Jessica Delgado
No hay comentarios:
Publicar un comentario