sábado, 31 de diciembre de 2022

¡Feliz 2023!

Siento tristeza en este día, porque se acaba un año complicado a la par que excelente respecto a todos los ámbitos de mi existencia.

He dejado de ser inédita con un poemario, donde me desnudo. He publicado poemas, en los que el dióxido de carbono no me dejaba respirar. Me ahogaba, escribiéndolos y aún se me rompe el corazón, leyéndolos. Es más, algún texto no he leído en voz alta ni lo haré jamás. Fue muy duro…

Hay textos que si se entienden puedo perder hasta el aire que respiro. Y no exagero, siendo Capricornio y de ascendencia andaluza, es así.

Si me conoces poco; cuando termines #metamorfoseándome, me conocerás mejor si has leído mucho. Si no has leído mucho, pensarás todo lo contrario y me deberás leer más de una vez. 

Ese es mi estilo y así escribo, escondiéndome, pero, en realidad, no lo hago, porque para los que entienden les entrego mi vida en verso.

Me desnudo a través de mis textos. No sé escribir de otra manera, sino observando a musas y expresando aquello que jamás diría con todas las letras.

Mi timidez y mis estudios no me dejan escribir lo que siento y que el lector lo entienda como el agua que ha de beber en ayunas. 

Otra cuestión es la preceptiva literaria. Eso no forma parte de mi estilo. He escrito sonetos, pero no disfruto. No me llena de ninguna manera.

Escribir, sintiendo lo que uno siente, y expresarlo a través de la preceptiva, me parece prácticamente imposible. A mí…

He comenzado a estudiar y a bailar y sé que hay pocas cosas que me hacen más feliz que esto, así que seguiré. 

Y, por último, he comenzado a ir al gimnasio. Algo que jamás me imaginaba, porque yo soy antideporte, cero flexible y cero equilibrio…

Soñad en grande y trabajad. Es la única manera de llegar lejos.

¡Feliz 2023, babies! 💚🧚

Jessica Delgado Pulgarín 


sábado, 24 de diciembre de 2022

Relato sin fin

Un día no muy lejano deseo plantarme en un huerto de biznagas y que la empanada de espetos derrame agua sobre mi cuerpo. Y al verme florecer se transforme en un león, idolatrando a una de sus iguales. De cierto escribo que; aunque la planta y el espeto hayan pisado el mismo suelo, el espeto se ha caído en una corriente de agua y la planta se ha tropezado en un barrizal. Es evidente quién ha muerto, porque jamás ha vivido ni vivirá. Y llorará; cuando la biznaga florezca, pero jamás saldrá del fuego del olvido. El que está muerto en vida, no ha vivido. Y quién vive en la sombra después de su muerte será recordado. ¡Recuerdos! Aunque, se vislumbre rencor en este relato sin fin, la admiración permanecerá, porque así dejé de ser inédita. Así lo escribí y, desde luego, así lo siento. Una musa no deja de ser musa y la empanada será motivo de mi admiración «por los siglos de los siglos». ¡Así sea!

Jessica Delgado

 Feliz Nochebuena y Feliz Navidad, babies.