El tiempo se revuelve
en tres pesos situados
en una balanza
El tiempo de la balanza
está en silencio
a la espera de un abrazo en las pestañas.
Silencio, el amor eres tú.
Tú y tu manera de mirar
la risa de oca y
comprender que no tiene remedio.
Silencio, el amor eres tú.
La balanza permanece en la oca
como el pegamento en el corazón.
Silencio, el amor eres tú.
Silencio,
porque su mirada es el renacer
de una dama,
volando en una nave espacial
de color rojo.
Silencio,
tú eres verde.
No eres un súbdito del mal,
sino del bien del arcoíris del alma
de la oca.
Silencio,
admiren el amor verdadero.
Jessica Delgado
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