lunes, 5 de mayo de 2025

Y, ¿QUÉ MÁS?

La escultura de óleo se anida
en los cuervos rosas de ese fantasma de sirenas
y aún no vibra en el poder femenino
de las divas empedradas de primavera
en un paseo de hilos.

Y, ¿qué más?

Las divas somos 
los soldados sonrientes,
sintientes y en silencio.

Y, ¿qué más?

Atisbo desde el horizonte amurallado
a ese fular abierto en alegría y en amor 
cuya palabra es la brisa del arrullo
que me acompaña de la mano
y me abraza y me escucha
y no introduce en mi sentido auditivo 
una llama distorsionada
con versos y palabras ordinarias 
y no están vomitando mantis 
en mi segundo lunar lleno de asombro.

Y, ¿qué más?

El término miedo no es una silla
de las teclas no halladas en mis senos
y deseo fervorosamente,
pues hay ojos bárbaros 
y son reales a pesar de no ser eternos.

Y, ¿qué más?

No, no seré esa llama encendida,
pues me apago en la verdad

y la verdad es esa diva  
denominada hermana,
pues observo robles formados
en una alforja de mi alma, 
y habitan en mi pensamiento día y [noche
como una hermana mayor 
y la diva se llama:
«hombre de la historia y mansedumbre 
en un hálito de verdad sin versos 
mezclados en dos luces de amigos [eternos».

Jessica Delgado Pulgarín 







No hay comentarios:

Publicar un comentario