El agua recorre los surcos de mis cicatrices,
dañadas por las olas a las orillas del mar.
Mar embravecido por las corrientes
de aguas templadas y frías sin sal.
El sin sentido de las cicatrices,
dando vida a la desaparición
del alma pura y verdadera.
El calor lleva el golpe a compás
de una escalera que desciende
al mismísimo infierno de la marea.
Pozo sin salida no tiene color ni vida.
Sólo halla la invasión
del olor intrínseco de la desazón.
Vuelo inerte que no despliega
las alas para volar a Marte.
Vuelo sin vida.
Vuelo sin motor.
Vuelo sin calor helado.
Vuelo desnudo.